Fondo

domingo, 10 de junio de 2018

La solidaridad sostiene al mundo

Fiesta de la Solidaridad



La semana pasada el AMPA del colegio Antoniorrobles en San Lorenzo de El Escorial organizó por 6º año consecutivo la Fiesta de la Solidaridad, un evento familiar para recaudar fondos no sólo para mejorar las instalaciones del colegio o el apoyo del alumnado con dificultades económicas sino que colabora con Cruz Roja y el banco de alimentos.

No hay texto alternativo automático disponible.




La fiesta está dirigida principalmente a los niños pero los padres también podemos disfrutar con las diversas actuaciones  o los concursos de tortillas y tartas, pero sobretodo podemos colaborar, ya sea aportando nuestros productos para el mercadillo o nuestras creaciones culinarias en el “plato solidario” y más aún comprando lo que nos ofertan.

En mi caso este año realicé una tarta con la que pretendía varias cosas.
Europa y África






En primer lugar dar las gracias al AMPA por su labor. Creo que los padres no siempre nos damos cuenta del trabajo que hay detrás de estos papás que se ofrecen a dedicar su tiempo y esfuerzo en mejorar la calidad de la enseñanza de nuestros hijos.

Sorprender. Llevé la creación de la tarta en secreto, el concurso de tartas está destinado a tartas caseras sin tanta decoración, algo más familiar, por lo que me puse en contacto el día antes y comenté que mi tarta se iba a salir un poco de la norma y no me importaba presentarla fuera de concurso, mi intención no era el concurso, el concurso era la excusa. La reacción de muchos cuando la vieron fue: ¡Ah, pero ¿eso es una tarta?!

Continente Euroasiático
Provocar. El evento necesita de todo el apoyo que se le pueda ofrecer y la tarta era un elemento focal más, le hicieron muchas fotos y sirve como pretexto para que el año que viene la gente se pregunte si habrá o no una tarta de ese estilo. Además queda la intriga de a qué sabe una tarta así, pues para averiguarlo hay que comprar una porción en el plato solidario. ¿Y el resto de concursantes, no se desanimarán si presento tartas tan elaboradas? Pues no hay motivo,  el concurso es simbólico y está destinado a vender las tartas en el plato solidario, una vez que se dividen en porciones las tartas quedan igualadas y absolutamente todas las porciones se vendieron. Por mi parte en cuanto a decoración tengo predilección por las tartas “naked layer cakes” o tartas desnudas, aquellas en las que puedes imaginarte su sabor, me encantan las tartas sencillas como la de manzana con sus rodajitas perfectamente alineadas y estoy deseando que alguien presente la famosa tarta de galletas, una tarta a base de capas de galletas y flan que me recuerda mi infancia. Así que no, no hay excusa.



Tarta “La solidaridad sostiene al mundo”.




Continente Americano
Pacífico
























Decoración.

Está basada en el cartel de la fiesta solidaria, un grupo de manos de colores alzadas con un corazón en cada una de ellas. La solidaridad representada por las manos que a su vez representan la diversidad del mundo y por tanto sujetan a nuestro planeta. ¿Qué sería de nuestro mundo sin la solidaridad? Y para anunciar una fiesta nada mejor que una avioneta con una pancarta.

La parte del bizcocho es fácil, al tener moldes de esa forma me evité tener que contornearlos a mano y tan solo tuve que elegir una receta, hornearla, separarlo en capas y rellenarlo con la crema. 

La dificultad ni si quiera era como elevarla para que visualmente las manos lo sujetasen, sino cómo hacer que toda la estructura soportara el pequeño viaje hasta el colegio. Ni os imagináis los nervios que tuve en un recorrido que hago a diario. Pero la tarta llegó intacta. Para ello la base estaba formada por un cono de porexpan rodeado de una capa de RKT que sirve de apoyo a las manos de fondant, el cono y todo el bizcocho estaban atravesados por una gruesa brocheta de madera y el fondant además de decorar sirvió de refuerzo para dar solidez y que el bizcocho se mantuviera unido  en un punto de apoyo tan pequeño. El avión, así como su estela de humo, estaban hechos con RKT para no aportar más peso. Como veis para hacer una tarta hay que ser un poco arquitecto.










Recetas.


RKT


¿Qué es eso de RKT? Pues son las siglas de “Rise Krispies Treats”, los cereales de arroz de desayuno mezclados con nubes de azúcar (marshmallows, malvaviscos…). Esta mezcla permite hacer estructuras que de otra forma añadirían mucho peso a la decoración de una tarta. Su elaboración es sencilla pero pringosa. Lo que resulta imprescindible es untar todos los materiales de trabajo con spray desmoldante.

Ingredientes:
  • 20g de mantequilla (opcional)
  • 400 g de nubes
  • 400 g de cereales de arroz


La receta es misma cantidad de nubes que de arroz. ¿Cuánta? pues dependerá del tamaño de vuestra estructura y la mantequilla es opcional dependiendo de si la estructura se va a comer o no. Si se utiliza mantequilla no endurecerá del todo y será más fácil comerlo pero puede que no será lo suficientemente rígido para según qué propósito.

El arroz puede ser chocolateado, es más importante el tamaño del grano, cuanto más pequeño mejor.

Elaboración:

En primer lugar rociaremos con el spray desmoldante todos los utensilios que usemos, incluidas nuestras manos cuando al final demos forma al RKT. Se puede usar mantequilla u otra grasa pero es más eficaz y más cómodo esta otra opción.

Si vamos a usar la mantequilla derretidla previamente en el mismo utensilio que las nubes y aprovecharemos para esparcirla por las paredes para evitar que las nubes se queden pegadas.

Base de porexpan cubierta de RKT
y forrada de fondant
Las nubes se derriten bien en una sartén a fuego bajo, bien en el microondas a pequeños intervalos de tiempo y potencia media para evitar que se quemen. En ambos casos cuando estén a punto de terminar de derretirse las retiraremos del fuego y con una espátula las removeremos, el calor residual hará que terminen de derretirse. Añadimos los cereales de arroz con movimientos envolventes. Cuando esté bien mezclado dejaremos que entibie ligeramente, lo suficiente para no quemarnos ya que si se enfría del todo será imposible trabajarlo. Lo volcaremos en una superficie y le daremos forma compactándolo con fuerza. Dejaremos enfriar 24 horas.

Las figuras de RKT al ser rugosas hay que rellenar huecos con una crema que coja consistencia, por ejemplo glasa, si los huecos son grandes se puede meter fondant. Las figuras pueden ser afinadas lijándolas con un rallador, las lijas o limas de uñas quedan descartadas si se van a comer pues sueltan polvillo al usarlas.

Bizcocho de mantequilla

Ingredientes
Bizcocho forrado con fondant


Este bizcocho tiene un gran sabor a mantequilla pero sin ser tan recio como un cuatro cuartos y es perfecto para cubrirlo de fondant, en mi caso además lo bañé con un almíbar ligero. La receta del bizcocho la tenéis en "este video" de Javier Romero.




Buttercream de chocolate blanco.

La receta base de una crema de mantequilla (buttercream) es misma cantidad de mantequilla que de azúcar glass, un poquito de leche para hacerla más cremosa y el sabor que prefiramos. La cantidad de azúcar glass puede aumentarse dependiendo del clima, en verano es aconsejable aumentar 50 o incluso 100 g. para que la crema sea consistente.

Ingredientes:
  • 250g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 g de azúcar glass o icing sugar
  • 2 cdas de leche
  • 150 g. de chocolate blanco


Elaboración:

Derretir el chocolate al baño maría o en el microondas con pequeños intervalos de tiempo para evitar que se nos queme. Dejaremos enfriar.

Batiremos la mantequilla sólo un minuto a velocidad media para que deje de estar en trocitos y sea una masa. Pararemos la máquina y añadiremos el azúcar glass tamizada y las dos cdas de leche. 

Batiremos a potencia baja hasta que no haya peligro de que el azúcar acabe volando por el aire y no obligue a entonar  “navidad, navidad”.  Subiremos a velocidad media para evitar el exceso de aire durante 5 minutos. Pararemos las veces que sea necesario para bajar con una espátula la crema de las paredes. A continuación se incorpora el chocolate blanco derretido y se bate a velocidad media durante un par de minutos o hasta que se integre.


Empieza el montaje
Haciendo manitas... aquí significa otra cosa
Pintando el avión













Mesa de trabajo, a falta de detalles para terminar





























Así que estad atentos al año que viene, habrá más y mejor.



























Sí, es una tarta

Enlaces de interés, AMPA Antoniorrobles:


domingo, 20 de mayo de 2018

Tarta elegante de gimnasia rítmica


Hasta ahora las tartas con temática de gimnasia rítmica siempre eran iguales, todas coronadas con una muñeca en algún ejercicio de esa modalidad. Esta vez quería hacer una tarta elegante y sencilla al mismo tiempo. También tenía ganas de practicar el modelaje de flores.

Proceso de alambrado
El resultado es una tarta versátil a la que añadiendo pocos cambios se puede transformar en tarta de cumpleaños, comunión o boda. 

Versatil: Boda, comunión...
Elegante
La flor es una interpretación o invención basándome en la peonia,  ya que quería que fuera más abierta para ocupar toda la base y que los colores fuesen los mismos que los utilizados para la tarta sin perder naturalidad. 














El cartel es otro de los protagonistas, es un modelo bastante conocido,  un poco más simple porque no quería que restase atención a la flor principal. Se trata de una placa, en este caso recortada de forma ovalada porque una forma más redonda no se prestaba para la altura de la tarta, rodeada de perlas de azúcar plateadas con unas flores y un lazo para embellecerlo.  Para convertirla en tarta de cumpleaños añadí unas siluetas de gimnastas sujetando el cartel.

Letrero a mano
Decorando con perlas de caramelo, una a una


El sabor de la tarta es de moca rellena de toffe como en la de Lady Bug (ver aquí), me gustó tanto esta combinación que quise aprovechar la oportunidad para repetir.

El bizcocho en este enlace de “Quiero cupcakes”. Para no pinchar en tanto enlace os copio de nuevo la parte de la entrada de Lady Bug con la receta del caramelo salado. 


Caramelo salado.

¡ADVERTENCIA: ELEVADO RIESGO DE COMÉRSELO A CUCHARADAS Y QUE HAYA QUE IMPROVISAR OTRO RELLENO!

Lo normal es que se avise del cuidado que hay que tener con la elaboración del caramelo pues las quemaduras pueden ser muy graves pero nadie dice lo riquísimo que está y lo difícil que es resistirse a la tentación.

Otra cosa que me llama la atención es lo de salado. Bien, pues no está saldado, sólo es que se le echa un poco de sal para potencia el sabor.

Hay varias formas de hacer esta receta, la que yo he utilizado es:
  • 200 gr. de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 200 ml de nata para montar (un brick pequeño)
  • 20 gr. de mantequilla
  • Una pizca de sal

En un cazo echamos el azúcar con el agua y removemos un poco para que se integre, lo dejaremos a fuego medio y no removeremos más hasta que el caramelo coja un color dorado, unos 30 minutos, cuanto más oscuro será más amargo. Incorporamos la mantequilla y ahora ya sí podemos remover y seguido echaremos la nata, cuando esté todo incorporado añadimos la sal y dejamos un minuto al fuego. Retiramos, dejamos que se enfríe y ya podemos guardarlo en un frasco hasta su uso. Puede aguantar meses a temperatura ambiente… si resistes la tentación.


El corte

Un pequeño fallo.

La tarta gustó mucho, tanto en diseño como en sabor pero tuvo un pequeño fallo del que se dieron cuenta rapidísimo las pequeñas gimnastas que había en el cumple, ¿sabríais encontrarlo?












La postura de las figuras no es correcta, en esa posición el pie ha de estar tocando la cabeza. 


Todos los días se aprende.

miércoles, 11 de abril de 2018

Tarta San Marcos


La tarta San Marcos es un clásico de la repostería española. Se trata de un bizcocho relleno de nata con cobertura de yema tostada. Su elaboración es fácil a pesar de que tiene muchos pasos  y el resultado exquisito.  Según parece su nombre se debe al convento de San Marcos en León.  No sé si esto es cierto pero desde luego el antiguo convento de San Marcos convertido hoy en parador es una joya arquitectónica que bien se merece de homenaje una tarta como esta. 

El bizcocho

Lo que mejor le va a esta tarta es un bizcocho genovés por su ligereza ya que no lleva grasa ni tan siquiera levadura,  de ahí la importancia del batido para meter aire y que pueda subir durante la cocción.

Ingredientes para un molde de 20 cm:
  • 120 g. de harina
  • 120 g. de azúcar
  • 4 huevos medianos

Precalentar el horno a 170º con calor arriba y abajo

Las yemas
Claras a punto de nieve
Se separan las yemas de las claras para batirlas cada una por su lado y empezamos el proceso.

Añadimos la mitad del azúcar a las yemas, batimos a máxima potencia hasta tener una consistencia blanquecina y espumosa,  y las reservamos.

Batimos las claras a punto de nieve y cuando empiecen a montar echamos el resto del azúcar. Es muy importante montar bien las claras ya que al no llevar levadura será el aire que aportemos con las claras el que hará que suba el bizcocho.


Horneado
Las yemas reservadas se agregan a las claras muy despacio y con movimientos envolventes de abajo a arriba.

De la misma forma se añade la harina tamizada intentando perder la menor cantidad de aire posible.

Hornear a 170º unos 45 minutos, si vemos que a mitad de cocción se tuesta mucho por arriba quitaremos el calor de la zona superior, si vuestro horno no tiene esta opción, pondremos la bandeja del horno en la parte más alta para que actúe de barrera. Recordad que los bizcochos no se hornean en la bandeja sino en la rejilla del horno.

Cuando esté horneado y frío lo dividiremos en tres capas.

El almíbar.

  • 200 g. de agua
  • 200 g. de azúcar
  • 20 g. de licor al gusto


En mi caso utilicé un licor de avellanas que tenía por casa y que le fue perfecto.

Se pone en un cazo todos los ingredientes del almíbar y se llevan a ebullición, removiendo de vez en cuando para facilitar que se disuelva el azúcar. Se reserva y se deja templar hasta su uso.

El relleno

Aunque yo conocía su versión más sencilla, que es relleno de nata, al llegar a Madrid me encontré con que una de las capas era de trufa. Lo siento, a mí no me gusta, no entiendo esa manía de echar chocolate a toda tarta que se precie, si quiero chocolate ya me haré una tarta especifica de chocolate (¡uy qué a gusto me he quedado!). 

  • 400 g. de nata para montar (con 35% de materia grasa mínimo)
  • 40 g. de azúcar glass (se pueden usar 80 g. si sois muy golosos)
  • 30  g de estabilizante para nata o maicena disuelta en un poco de leche (opcional)


El estabilizante ayuda a mantener más firme la nata durante más tiempo, como en mi caso la tarta no iba a viajar más allá de la nevera a la mesa no lo utilicé, en este caso se añade al principio. También se puede usar una cucharadita de maicena disuelta en un poco de leche si no se tiene estabilizante, en este otro caso se añadirá a la nata cuando comience a montar. De todas formas, el azúcar glass que compramos ya lleva un poco de harina de maíz.

Teniendo en cuenta lo anterior comenzaremos a montar la nata que ha de estar muy fría, recién sacada de la nevera y cuando empiece a espumar se echa el azúcar y seguimos batiendo hasta que esté bien montada.

Vaaale, que queréis una capa de trufa, pues separad la mitad de la nata, agregad dos cucharaditas de cacao en polvo y batid hasta integrarlo.

La cobertura. Yema tostada.

  • 100 g. de azúcar
  • 100 g. de agua
  • 3 yemas de huevo
  • 1 cucharadita de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 1 cucharada de maicena
  • Un poco de leche
  • Azúcar moreno


Primero haremos un almíbar cociendo el agua con el azúcar, pero a diferencia del anterior lo dejaremos más tiempo en el fuego para que reduzca un poco y que sea más espeso. Se aparta del fuego y se deja templar ligeramente.

Mientras tanto diluimos la maicena en un poco de leche y la cucharadita de mantequilla. Esta mezcla se añade a las yemas y se mezcla hasta integrar. Las yemas con la maicena se echan poco a poco en el almíbar pero mientras removemos rápidamente con unas varillas para evitar que cuajen. Se pone todo a fuego medio y se remueve sin parar hasta que empiece a espesar.
Inmediatamente se añade a la primera capa de la bizcocho.

Ponemos encima de la yema azúcar moreno para que se caramelice; podemos hacerlo con un soplete o usar el gratinador del horno o del microondas. Cuidado, si se hace de esta forma sólo trabajaremos con la capa superior del bizcocho antes de montar la tarta o con el calor la arruinaremos. Estaremos muy pendientes porque la yema con el calor se derretirá un poco así que iremos parando el microondas cuanto nos sea necesario.


Montaje y decoración.

Cada capa bizcocho se moja generosamente con el almíbar. Se pone a cada capa una porción de nata salvo a la capa superior que es la que lleva la yema tostada (si tenemos soplete podemos tostarla ahora). Para los laterales podemos cubrirlos de nata y si nos gusta , además, con frutos secos. Yo utilicé crocante de almendra, que son pequeños trocitos de almendra caramelizada. La parte superior la podemos dejar tal cual o si nos sobra nata hacer alguna floritura con unas boquillas. Como yo la quería para un cumpleaños, un letrerito de azúcar,  unos bombones que me sobraron del “El Bollo” y las velas hicieron ese cometido. 


Notas.

Maicena es una marca española de productos de panadería y repostería pero su nombre ha trascendido al uso común del lenguaje de tal forma que es sinónimo de harina de maíz, aunque “la maicena” es exactamente harina de fécula de maíz.

Por cierto, esta fue la tarta de mi boda.

viernes, 23 de febrero de 2018

Cumpleaños Ladybug

Tarta, galletas y mesa de cumpleaños




Si algo he aprendido de este cumple es que una sola persona no puede ser una empresa de catering. 

Me gusta encargarme de todo, decoración, elaboración de recetas, detalles para invitados y por supuesto, la tarta. Y si a mi vena asturiana, de poner comida en abundancia, le añadimos que la lista de invitados se asemejaba a la de mi boda la cosa se complica.
Hay que tener en cuenta que a los cumpleaños de mis hijos están invitados amiguitos y papás, así que en la mesa tiene que haber un poco de todo.


Pero esta vez un poco de todo significaba incluir más comida saludable. A los típicos sándwich de jamón york o nocilla se unieron esta vez “mariquitas de tomate” (muy a tono con la temática del cumple), brochetas de frutas, dátiles rellenos de queso crema y nueces, frutos secos, vasitos de yogur con fresa y cereales sin azúcar, o simplemente fruta puesta en un frutero.  El problema es que habiendo otras opciones como chuches, patatitas o minipizzas, ni se plantearon las anteriores.


No todo estuvo perdido, de las brochetas comieron la mitad, algún plátano de frutero también cayó y a las mariquitas las descabezaron y se comieron sólo las aceitunas.

Elaborar cada una de estas comidas por separado es fácil y quedan muy vistosas, pero todas juntas llevan mucho trabajo teniendo en cuenta que hay que hacerlas el mismo día del cumple para que estén lo más frescas posibles.

Vasitos de yogur: fresas, yogur natural sin azúcar, cereales de maíz sin azúcar. En un vasito pequeño de plástico se pone una fresa picada en trozos pequeñitos, medio yogur natural y encima unos pocos cereales.

Dátiles rellenos: Dátiles preferiblemente deshuesados, queso crema, nueces. Si los dátiles vienen con hueso retirarlo previamente sin llegar a dividir el dátil en dos, rellenar el hueco dejado por el hueso con queso crema y poner encima media nuez.

Mariquitas de tomate: Tomatitos cherry, queso crema, aceitunas negras deshuesadas, cebollino, tostadas u hojas de espinacas baby. Si se van a usar las tostadas en lugar de las espinacas el pan puede quedar blando por el queso y el jugo del tomate, se puede untar un poco de mantequilla para evitarlo. Se unta la base con queso crema, encima se pone medio tomate cherry cortado a la mitad y separado ligeramente por uno de los extremos simulando las alas abiertas, media aceituna negra simulando la cabeza, dos trocitos de ramitas de cebollino para las antenas y aceituna negra picada muy pequeñita para los puntitos de las alas.

Brochetas de frutas: utilizad fruta de varios tipos al gusto y combinadla en un palillo de madera para brochetas. En mi caso fueron fresas, piña, uvas verdes sin pepita, melón y uvas negras sin pepita. Aunque las presenté en una bandeja, para la ocasión utilicé la cáscara del melón como decoración simulando una barbacoa; es muy fácil y vistoso, una vez vaciado el melón se hace la rejilla con unas brochetas, de patas se utilizan unos trozos de ramitas de apio y para la tapa añadí un trozo de alambre muy grueso a forma de asa.



Galletas Ladybug.

Algo muy característico de este personaje es su yoyó con el que caza los pequeños “akumas” (demonios en japonés)  con forma de mariposa para liberarlos del mal. Es de color rojo con círculos negros y una raya negra central por donde se abre para atrapar a las mariposas. Elaborar galletas de este yoyó con la decoración en fondant es muy sencillo y rápido de hacer, además se pueden hacer con mucha antelación y conservarlas en una caja cerrada en un lugar fresco y seco.
La receta para la masa es la que utilizo siempre de Bea Roque (enlace).


Tarta Ladybug. Tarta de moca rellena de caramelo salado.

Bizcocho de moca

Aquí llamamos moca a una combinación de café con chocolate. Últimamente tengo predilección por los bizcochos que se hacen con aceite en lugar de mantequilla; este queda muy jugoso. He utilizado la receta del bizcocho de Pamela de “Quiero cupcakes” que hizo en colaboración con María Lunarillos. Podéis ver la receta y un video en este enlace.

La buttercream de café la usé como barrera para el relleno de caramelo y cobertura exterior.

Caramelo salado.

¡ADVERTENCIA: ELEVADO RIESGO DE COMÉRSELO A CUCHARADAS Y QUE HAYA QUE IMPROVISAR OTRO RELLENO!

Lo normal es que se avise del cuidado que hay que tener con la elaboración del caramelo pues las quemaduras pueden ser muy graves pero nadie dice lo riquísimo que está y lo difícil que es resistirse a la tentación.

Otra cosa que me llama la atención es lo de salado. Bien, pues no está saldado, sólo es que se le echa un poco de sal para potencia el sabor.

Hay varias formas de hacer esta receta, la que yo he utilizado es:
  • 200 gr. de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 200 ml de nata para montar (un brick pequeño)
  • 20 gr. de mantequilla
  • Una pizca de sal

En un cazo echamos el azúcar con el agua y removemos un poco para que se integre, lo dejaremos a fuego medio y no removeremos más hasta que el caramelo coja un color dorado, unos 30 minutos, cuanto más oscuro será más amargo. Incorporamos la mantequilla y ahora ya sí podemos remover y seguido echaremos la nata, cuando esté todo incorporado añadimos la sal y dejamos un minuto al fuego. Retiramos, dejamos que se enfríe y ya podemos guardarlo en un frasco hasta su uso. Puede aguantar meses a temperatura ambiente… si resistes la tentación.

La decoración.

Es muy característico de este personaje, el color rojo y los lunares de su uniforme, así como edificios históricos de París, ciudad donde se desarrolla la acción, todos estos elementos los encontré en distintas tartas que he visto por internet, obviamente yo también los incluí, pero me llamó la atención no encontrar mariposas en ninguna tarta.  La serie se basa en que un malvado villano utiliza mariposas blancas, que convierte en akumas, transformándolas en mariposas negras y estas buscan a una persona a la que infectar su maldad para convertirla en super villano. Ladybug tiene que encontrar la pequeña mariposa que infecta a las personas y “liberarla del mal” con su yoyó. Así que a mí las mariposas me parecieron muy importantes y las añadí a la tarta en un viaje de transformación de negras a blancas desde el fondo de la tarta hasta el encuentro con la heroína.














Yoyos de recuerdo.

Vale, esto no se come pero los he elaborado yo así que ahí va la receta:

La temática del cumpleaños se prestaba a tener estos detallitos con los pequeños invitados. Lo habitual es darles una pequeña bolsita de chuches pero creí que con las que habría en la mesa ya estarían saturados de dulce y decidí que tuvieran un pequeño recuerdo algo más duradero. Otra vez el yoyó, al igual que con las galletas, fue el protagonista. Encargué unos pequeños yoyós rojos de madera, con rotuladores negros de distintos grosores les dibujé los círculos, los volví a embolsar y les añadí una etiqueta de agradecimiento. 



¡Adiós locura, hasta el año que viene!