Fondo

lunes, 3 de marzo de 2014

Peppa va al parque de atracciones.


Cuando vi por primera vez la tarta “Parque de Atracciones” de Carmen Belmonte en la revista Bricorepostería, esperaba el momento para poder hacerla. Y qué mejor momento para ello que el tercer cumpleaños de mi hija. Pero mi niña me ha visto hacer tartas decoradas desde que nació, sabe lo que quiere y es mi clienta más exigente: “quero una tata de Peppa Pi”.





















Recordé uno de los libros que tiene para dormir y me llevé a toda la familia de Peppa al parque de Carmen. Creo que se lo pasaron tan bien como yo al hacer la tarta.

Eché de menos en la revista que mostrasen algo más de cómo realizarla, el paso a paso está centrado en el montaje de la noria y los muñecos. 

Es una tarta muy vistosa, lleva su tiempo pero no es nada difícil. Aparte de la familia de Peppa, los cambios son sutiles, el color lo adapté más al gusto de mi niña que está en la etapa rosa-princesa. Los personajes y la noria los realicé con varios días de antelación para que tuvieran tiempo de secarse, eso permite dibujar con rotuladores comestibles todos los detalles de sus caras y un mejor manejo en el montaje final. No utilicé glasé real para pegar y adornar la noria, sino pegamento comestible y fondant. Me encanta los detalles de las nubes hechas de rulos y todo el follaje con pequeños circulitos. Para la pared de ladrillos primero monté el fondant sobre el forrado verde y después realicé con cuidado los cortes de los arcos, los ladrillos no los hice con plantilla, los marqué con un cuchillo.

Para conocer cómo se realiza una tarta inclinada podréis encontrar infinidad de tutoriales en la red, en ingles "Topsy-Turvy" (patas arriba) aunque siempre que necesito un video recurro primero a Isabel del Rio, de Keyks. No es una tarta "topsy" cien por cien, es aún más fácil porque no necesita el torneado del contorno. Podeis ver el video de Isabel aquí.

Suelen preguntarme si no me da pena cortar estas tartas y la repuesta es NO. Después de superada la sorpresa inicial de la decoración queda para mi pasar otra prueba, la del sabor. Sin un interior acorde todo el trabajo se queda en nada, así que hasta que nos se haya dado el primer mordisco no me relajo.

El bizcocho y el relleno fueron una vez más de guinness y crema de queso sabor princesa, ambas recetas de Miss Sugar. Una de las recetas que más ha gustado en mi casa.


Y para terminar os dejo con algunos detalles más de esta tarta.










viernes, 28 de febrero de 2014

Yo soy la velocidad. Soy Rayo McQueen. ¡Ka-chow !




Cuando mi hijo tenía tres años le llevamos por primera vez al cine. Anunciaban una película sobre un mundo donde los protagonistas eran coches, la obsesión de mi pequeño. Estuvo nervioso hasta que se apagaron las luces y comenzó la magia. Su padre y yo también disfrutamos de esta deliciosa película mientras mirábamos a nuestro niño de reojo, que no pestañeó en toda la sesión. Al salir del cine sólo quería volver a entrar. Luego llegó todo el “merchandising”: material escolar, juguetes, ropa. A día de hoy y ya en su último año de cole aún mantiene su destartalado estuche.

Hacer esta tarta me ha proporcionado una satisfacción doble, rememorar la primera infancia de mi niño y sorprender al pequeño Bruno para su tercer cumpleaños. Bruno tan sólo se lleva dos días con mi hija y una de las primeras reacciones que tuvo ella hacia él fue abalanzarse para abrazarle y darle un beso. Cayeron los dos al suelo ante mi perplejidad y la de su madre que lo vimos pasar como a cámara lenta. Ya le he dicho a mi niña que no se puede ser tan lanzada con los hombres, se asustan. Seguimos viéndonos en el parque y a pesar de su corta edad cuando jugaban interactuaban entre ellos algo poco habitual.

Para la decoración elegí lo que creo se puede considerar un modelo clásico de la tarta Cars, con Rayo como protagonista absoluto en el paisaje desértico. No es una copia tras copia de tartas, es más bien una opción lógica de representar la película de una manera sencilla.



Tarta Red Velvet rellena de crema de queso. La tarta de chocolate para los que no les gusta el chocolate.


Esta tarta es un clásico de la repostería norteamericana, muy solicitada en la celebración de bodas.

Si eres de los que dice no gustarle el chocolate es porque no has probado esta tarta. Su nombre la define perfectamente, velvet (terciopelo). Su textura es aterciopelada con una miga fina, un intenso sabor a chocolate que no resulta pesado combinado con la crema de queso.

Su color rojo rodeado de anécdotas, es un mero adorno que la hace visualmente impactante al corte.

La receta del bizcocho que siempre preparo la obtuve, una vez más, de El rincón de Bea, “Red Velvet Layer Cake”, al final de su entrada está la versión clásica de la crema de queso.

Para que esta crema sea perfecta conviene que el queso usado tenga una elevada cantidad de materia grasa. Yo elimino el suero que pueda traer, no sólo para no licuar la crema sino porque este de da un punto más amargo. El azúcar debe ser lo más fino posible pero sobre todo hay un tema fundamental, no sobrebatir la crema en exceso, parar justo en el momento en que estén integrados los ingredientes o se volverá líquida, además es conveniente meterla unas horas en la nevera. De todas formas, al menos en mi caso, encuentro que es una crema demasiado delicada muy fácil de que se licue durante su uso.

Exite una versión más elaborada de esta crema con una consistencia que me ha convencido y se puede usar al instante, también podéis encontrarla en el blog de Bea, la ha llamado “Cream Cheese Frosting definitivo”, está al final de su entrada “Carrot and Cardamom Cake”... ¡Mmm, cardamomo!. Os dejo, tengo que ir al super, un saludo.

.





Gracias Laura por confiar en mí.

lunes, 24 de febrero de 2014

Dora exploradora y Miss Sugar al rescate. Tarta Guinness.





Miss Sugar además de ser una estupenda repostera creativa y mejor persona es la hermana de Ana, una de mis mejores amigas, pero lo que no sabía es que tiene dotes de adivina.

Tenía que hacer una tarta que llevara chocolate y crema de queso pero quería darle otro toque a la crema, y antes de que pudiese planteármelo Miss Sugar publicó esta entrada Tarta de San Valentín y cream cheese de Princesa”, ¡claro, vaya vuelta de tuerca, crema de queso con un toque de princesa!, gracias Yoly.

Algunos os estaréis preguntando qué es eso de sabor princesa. Se trata de una emulsión de nuez, vainilla y cítricos, un saborizante para añadir a la preparación de los postres, ya sea un bizcocho o una crema.

Mi amiga siempre está hablándome de la receta del bizcocho de cerveza Guinness de su hermana y que tenía que probrarla, así que puestos a seguir copiando, hice también su receta del bizcocho, “Tarta Guinness”. No sólo encontrareis la receta tradicional sino también su versión Thermomix, más fácil imposible.

El destinatario de la tarta fue el pequeño Bruno que cumplía tres añitos, ¡ay Laura cómo pasa el tiempo! Por supuesto no contiene alcohol ni sabe a cerveza, sino que esta intensifica el sabor del chocolate aportando un ligero toque de regaliz.  El resultado es un bizcocho denso pero húmedo una auténtica delicatesen para los amantes del chocolate. La combinación con la crema de queso de princesa hace a esta tarta perfecta.

Y así lo demostró Dora saltando de felicidad de la tarta.






sábado, 1 de febrero de 2014

¡ Hala Madrid ! Tarta de chuches.





Una tarta de chuches es una buena alternativa para un cumpleaños. Estas no tienen por qué desmerecer a una tarta tradicional y si contienen un motivo del gusto del cumpleañero puede ser toda una sorpresa.

Las tartas de chuches entran más en el concepto de manualidades que en el de repostería, eso sí, tiene mucho azúcar. Puede ser lo más fácil del mundo o se puede complicar de forma asombrosa.





Para una tarta de chuches “normal”.

Ingredientes:

  • Base de telgopor o corcho blanco con el tamaño que queramos
  •  Papel de aluminio
  •  Pinchos de plástico
  •  Chuches

Elaboración:

Dar forma a la base si se desea.  Forrarla con papel de aluminio. Pichar las chuches a la base con los pinchos formando el dibujo deseado. FIN.

Telgopor o Poliestireno expandido
Bases para tartas o Dummies













Pinchos ideales para tartas de chuches

Pero en mi caso no podía ser tan fácil.

La dificultad estriba en la obtención del material. Si no la planificamos con tiempo conseguir las golosinas adecuadas o los pinchos de sujeción puede ser tarea imposible, y esa es la historia de esta tarta.

Al vivir en un pueblo pequeño los materiales los encargo por internet a tiendas especializadas. En la red encontrareis muchas donde te venden todo lo necesario para una tarta de chuches, la base, los palillos y las golosinas por colores. Pero esta vez no había tiempo para el encargo. Bueno, pensé, conseguir una base de telgopor no debe ser tan difícil y mucho menos las chuches que se venden en cualquier sitio.
Error.

Me desplacé a un pueblo cercano, más grande, en concreto a su polígono industrial donde hay tiendas de todo tipo y una especializada en fiestas. Curiosamente acababan de vender la última base cuando yo llegué. Ningún problema. Me dirigí a la tienda de manualidades y, ¡horror, esferas de cualquier tamaño pero ninguna base rectangular!, ya desesperada y sin saber a dónde acudir encontré unas láminas en un bazar oriental. Bien, ya podía continuar, ahora a por las chuches.

Pero resulta que comprar chuches que sirvan es una tarea difícil. A mi alrededor existen sitios donde se venden, en tiendas especiales y en todos los supermercados pero curiosamente son las mismas, están todos los colores mezclados y son de un tamaño inadecuado. Conviene además ir a comprarlas con un especialista en la materia. Yo fui con mi niña Laia que me asesoraba, “estas no que a los niños no les gusta”, “estas sí que no pican”, etc.  Separarlas por colores nos llevó bastante tiempo.

Tocaba el turno de los palillos. La mejor alternativa son unos de plástico de colores pero tuve que optar por los tradicionales de madera.

El resultado fue una tarta con un “pixelado” muy grande.


Para una tarta con ganas de complicarte la vida.


Ingredientes:

  • Láminas de telgopor
  • Papel de aluminio
  • Papel de horno
  • Rotulador de tinta comestible o en su defecto no tóxico
  • Base de cartón
  • Una cartulina
  • Cola blanca
  • Palillos de madera
  • Lija de grano fino
  • Dedal de costura
  • Chuches variadas.

Elaboración:


Para formar la base pegaremos las láminas con cola hasta tener la superficie y grosor necesarios,  la altura se corresponde con las “nubes” que van en todo el contorno.
Al ser una base hecha de “trozos” reforcé la unión con un cartón. La base se forra con papel de aluminio para que no esté en contacto con las golosinas.

He aquí un truco. Si no sois muy certeros a la hora de realizar el mosaico elegido podéis imprimir el dibujo al tamaño necesario y calcarlo con un rotulador de tinta comestible sobre un papel de horno. El papel de horno está encerado con lo que el dibujo sobre este no será muy detallado pero podréis tener unas líneas guía. Si no tenéis rotulador con tinta comestible preguntad en vuestra librería de barrio por pinturas no tóxicas, generalmente todas las infantiles, pero nunca usar otro tipo de tintas ni el papel sacado de la impresora ya que estará en contacto con las chuches. Si utilizáis este truco no hace falta poner papel de aluminio e incluso es recomendable ya que sería una capa menos para atravesar por el pincho.

Es hora de pinchar las gominolas y seguir con la diversión.

Los palillos tenían una altura excesiva para el grosor de esta base en particular, así que tuve que cortarlos y para que no quedaran astillas lijé el extremo cortado con una lija de grano fino. Al ser una madera blanda con un par de pasadas estará listo.

Lo ideal son unas gominolas pequeñas, redondas y del mismo tamaño. El inconveniente de unas gominolas tan grandes como las de aquí, es que si tienen algún tipo de forma no se las debe recortar pues quedará bastante feo, al menos la gracia que tenían estas era que su forma coincidía con el motivo principal, el futbol: camisetas y copas de trofeo. Si se trata de otro tipo como “nubes” se pueden cortar tranquilamente para rellenar huecos. Para las de color blanco sólo encontré unos cocodrilos con el lomo blanco, les di la vuelta y los malee hasta cubrir la zona que necesitaba.

¿Y el dedal? Os lo recomiendo encarecidamente si utilizáis palillos de madera, podréis presionar las chuches más fácilmente, sino al final de la tarta acabareis con el dedo dolorido.

Para terminar se puede añadir a la base una cartulina a modo de bandeja.



lunes, 9 de diciembre de 2013

Navidad modo ON. Galletas decoradas.


Me encanta la navidad, las calles engalanadas, los villancicos, las exposiciones de belenes… sí me gusta el lote completo, o casi. Pero que me guste no significa que tenga que soportarla desde mediados de octubre. Para mí la navidad empieza el día de la lotería, adoro poner la radio para escuchar la banda sonora de los niños de San Idelfonso. Mi fiesta preferida es el día de Reyes, gracias a mis hijos he vuelvo a sentir la ilusión de la niñez.

Otra cosa que no llevo bien son los empachos y obligaciones gastronómicas como la de consumir turrón, mazapanes y polvorones sí o sí. Es curioso, me gusta el sabor a turrón pero no el turrón. Me encanta un helado con sabor a turrón pero no comerme una porción de turrón. Y entonces cómo subir el índice hipoglucémico, calórico y “colesterolérico” navideñamente hablando, pues tuneando uno de mis dulces favoritos, las galletas de mantequilla.



Quien a estas alturas no conozca a Bea Roque no ha descubierto aún la esencia de la afición a la repostería. Bea es maestra en la sombra de miles de personas que la seguimos cual gurú de la mantequilla. Si una receta suya no te sale, créeme, no has seguido sus pasos al pie de la letra. Y suya es la receta de las galletas que propongo ahora y que desde la primera vez que la hice, cuando aún  no se había desatado en mí esta dulce obsesión por el horno, no me ha fallado.

Aquí no tengo nada que aportar sólo expresar mi admiración y dar las gracias por su blog. Leed despacito su post, aprenderéis no sólo a hacer una receta de galletas sino el porqué de las cosas: Galletas decoradas (la masa).

La decoración

Existen varias formas de hacer la glasa, a mí me gusta hacerla con la clara de huevo que me sobra de las galletas pero como quiero que duren (ingenua que es una) utilizo clara pasteurizada; se puede encontrar en supermercados, en la sección de refrigerados junto a la mantequilla.
Para sustituir las claras de huevo sin tratar por las pasteurizadas se hará a razón de dos cucharadas de estas por cada clara.

Receta de glasa.

  •          200 gramos de azúcar glas
  •          2 cucharadas de claras de huevo pasteurizadas
  •          Zumo de limón.
  •          Agua
  •          Aroma (opcional)
  •          Colorante (opcional)

Tamizar el azúcar glas y reservar. Batir las claras de huevo hasta que espumen y añadir poco a poco el azúcar. Una vez integrada todo el azúcar añadiremos el limón, 5 gotas serán suficientes para esta cantidad y para no darle sabor, el limón favorecerá el secado de la glasa. Aquí podemos añadir el aroma que más nos guste, incoloro y unas gotitas para que no nos modifique la glasa. Si queremos colorearla es mejor utilizar colorante en gel de poco en poco, es el que menos modifica la consistencia. Tendremos una consistencia muy firme que podrá servir para delinear. Es a partir de este punto cuando haremos las modificaciones de la consistencia a nuestro gusto añadiendo agua de gota en gota hasta obtener la fluidez que necesitemos para según qué parte de la galleta.

¡Feliz Navidad!



martes, 19 de noviembre de 2013

Empieza el día con energía. Galletas para desayunar.

(Rectificación)
¡ Vaya metedura de pata ! Esto demuestra lo poco que sabemos sobre la celiaquía, en mi ignorancia he creído que sólo el trigo era perjudicial para este transtorno, y no, la avena tampoco es apta. Prometo investigar sobre el tema a fin de crear recetas aptas para todos. Gracias Sara por sacarme del error y mil perdones a todos los celíacos.

La verdad es que no recuerdo de dónde saqué la receta original pero ya hace tiempo que las modifiqué a mi manera. Buscaba unas galletas sanas, es decir, sin colesterol, sin gluten, unas sin-sin pero con sabor y para rizar el rizo veganas, porque la repostería no tiene que estar reñida con una alimentación sana, sólo hay que buscar el equilibrio. Aportan energía y son ideales para el desayuno, o la merienda, o… no, a la cena no llegaron.

Galletas de avena, avellana y zanahoria.

Ingredientes:

  • 2 tazas de avena
  • 1 taza de zanahorias ralladas
  • 1 taza de avellanas trituradas
  • 1 taza de harina de maíz (Maicena)
  • 1 taza de azúcar moreno
  • ½ taza de leche de avena
  • ½ taza de aceite de girasol
  • 1 cucharada de jengibre (fresco o seco)
  • ¼ cucharadita de sal


Notas antes de empezar:

  • Si os da pereza rallar la zanahoria podéis utilizar un picador eléctrico.
  • El tamaño en el que trituréis las avellanas dependerá de cómo os guste encontrarla en la galleta, yo las pico muy finas por los niños.
  • Por el mismo motivo también trituro la avena aunque sin que llegue a ser harina, pero este paso no es obligatorio.
  • Me encantan el jengibre, por eso he puesto una cuchara tanto si es fresco como seco aunque lo normal es que si es fresco, al ser su sabor más fuerte, se añada media.
  • La leche de avena se puede sustituir por otra leche vegetal o por leche desnatada si no te importa la opción vegana.
  • Recordad que tazas y cucharas son medidas estándar y podemos encontrar medidores fácilmente. Estas son las que tengo yo.
Tazas
Cucharas










Precalentamos el horno a 180º y pondremos en la bandeja papel de hornear.
En el vaso de la batidora introduciremos las zanahorias ralladas, la leche, el azúcar, el aceite y el jengibre rallado si es fresco y mezclaremos hasta que se integren.  En otro recipiente pondremos los ingredientes secos, la harina, la avena, las avellanas, la sal y el jengibre si es seco.
Añadiremos a la batidora poco a poco los ingredientes secos y dejaremos reposar 15 minutos hasta que absorba la mayor parte de la humedad. La mezcla resultante es bastante húmeda pero no líquida, como en la imagen. Si aun así resultase demasiado líquida añadiremos ½ taza de harina de maíz.
Consistencia de la masa
La masa se pone en la bandeja a cucharadas (esta sí, una cuchara sopera), una para cada galleta, haciendo resbalar la masa en el mismo punto, su consistencia hará que se esparza y tome forma redondeada, podemos ayudarnos con la misma cuchara para darle una forma más uniforme pero estas son unas galletas “rústicas”.

En 15 minutos estarán listas. A disfrutar.





miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cumpleaños Pokemon. El “tunning” llega a los cumples.

No sé en vuestro caso pero en el mío mis hijos vuelven a hacer los cumples en casa (al ser en invierno, el campo quedaba descartado). Se acabó la época en que lo celebrábamos en un burguer con todos los compañeros de clase. Sin embargo un cumple en casa puede ser algo especial, sin arruinarnos y sin complicarnos la vida, para ello podemos hacer un cumpleaños temático.

No vamos a realizar un “Candy bar” (mesa dulce) sino la tradicional mesa de cumple con los bocatas de nocilla o paté, patatitas y algunas chuches pero dándole un toque más personal.

Empezaremos eligiendo un motivo central que sea el preferido del cumpleañero, por ejemplo, Monster High, Pocoyo o  Pokemon.  Vamos a poner de ejemplo este último.

  • Si la mesa está pegada a una pared esto os facilitará diseñar un fondo acorde con la temática. Unas banderitas impresas con letra pokemon la enmarcan con sencillez. Podéis descargaros las letras aquí:   http://www.dafont.com/pokemon.font 

  • La tarta será la protagonista de la mesa y estará más elevada que el resto de los elementos. Esto se puede hacer con una simple caja tapada con alguna tela que vaya a juego, o con un tartero. Yo quería un tartero pero no encontraba ninguno a mi gusto, ni por diseño ni por precio así que me lo hice, fijaros bien en la foto, es una fuente de cristal y una copa. Les di la vuelta a las dos y las pegué con pegamento para cristal, voilà, tartero a mi gusto. La tarta no tiene por qué ser monumental, dependerá del número de comensales, pero si es temática triunfareis. Para esta ocasión elegí una bola Pokemon (pokeball según los entendidos de mis hijos), aunque por avatares de la vida se quedó en ¾ de bola.
  • El resto de cosas estarán repartidas a su alrededor. Si tenemos dulce y salado podemos optar por separarlos en dos zonas.

  • Las chuches resultan aún más divertidas en tarros que imitan los antiguos de caramelos y unas pincitas ayudarán a cogerlos. Unos vasos más bajos y anchos sirven de recipiente para que cada niño se prepare su surtido.

  • Si los sándwich los partís en 4 trozos y los ponéis en una bandeja con los picos hacia arriba serán más atractivos.  Un cartelito delante de ellos diciendo el contenido evitará sorpresas.
  • Para que los cubiertos no estén desperdigados podemos meterlos en un frasco de cristal.

  • Dependiendo de la temática o vuestro gusto podréis utilizar cintas y cartelitos con la misma letra o con algún muñeco que adorne la mesa, los tarros, etc.
  • El mismo diseño de los cartelitos de la mesa se puede utilizar para los wrappers (envoltorios) de los cupcakes.



  • Unos cakepops vistosos se consiguen fácilmente con sprinkles (fideos de chocolate, bolitas de azúcar…) comprados en un supermercado. (Vale después de esto haré un diccionario)



Utilicé cosas que ya tenía, un hule colorido de mantel, frascos que voy guardando de productos varios. Las bandejas, vasos y cubiertos de papel o plástico y algunos tarros los adquirí en bazares económicos.

Una mesa sencilla, el cumpleaños de siempre pero con un toque muy personal.

Y tú ¿qué temáticas eliges?