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viernes, 27 de enero de 2017

¿Jugamos una partida al futbolín?


Desde que descubrí este set de jugadores de futbol para tartas, llevo esperando casi un año a que me pidan la tarta de chuches con temática futbolística que suelen encargarme por estas fechas.

Un año esperando para hacer un futbolín y claro, tenía que ser a lo grande; la base de porexpan fueron 6 planchas de 20 x 20 cm.



Es un modelo muy sencillo pero muy vistoso. La "dificultad" estriba en colocar chuches variadas sin que pierda la perspectiva, de ahí que no me preocupara en hacer las brochetas que simulan los mandos muy refinadas, sino que aproveché para introducir modelos de chuches muy diferentes. Las brochetas son cuatro en cada lado, al igual que los mandos en un futbolín y al igual que en uno de verdad, en cada lado está la terminación del mando contrario simulados aquí por chupachús. En una tarta más pequeña se puede ser menos fiel y añadir más brochetas para aumentar la cantidad y variedad de chuches.

Mandos y terminaciones

Para que luciera aún más la elevé sobre cuatro patas, si bien no las cubrí de chuches porque esta tarta ya tiene unas grandes dimensiones como para no necesitar más y quedaría fatal.



Una idea muy sencilla con la que sorprender a niños y no tan niños.







domingo, 24 de enero de 2016

Tarta de chuches Real Madrid.

Por estas fechas me piden una tarta de chuches del Real Madrid y además me dan carta blanca con el diseño. Esta vez quise que tuviera forma de tarta de pisos.

A priori es fácil porque te evitas el tallado del porexpán pero hay que tener en cuenta más cosas. Las chuches han de ser variadas para que resulte una tarta apetecible. Estas tienen formas variopintas y hay que adaptarlas al contorno procurando no romperlas, y no resulta tan fácil ya que tienden a esconder la forma de la superficie. Es una tarta temática y ha de tener significado con lo que no vale con pinchar chuces al azar y poner una foto del escudo. Otra cosa que hago es que utilizo palillos de madera aptos para uso alimentario, no suelo usar los pinchos de plástico porque pueden romper la estética del diseño. Eso me obliga a adaptarlos contándolos y limándolos y a esconderlos para que pasen desapercibidos.
Para este diseño en particular decidí que el primer piso sería verde, representando el terreno de juego, el segundo piso blanco por ser el color de la equipación principal y el último sería un balón de futbol.

Empezaré por el balón. No es fácil encontrar unas chuches que permitan simular un balón de hexágonos y pentágonos, han de ser chuches de idéntico tamaño en dos colores, blanco y negro. El negro había de ser lógicamente unas moras negras, pero moras blancas, aunque sé que existen, no fui capaz de encontrarlas y las sustituí por unas multicolor, las rojas no me convecían.
El piso blanco fue fácil, unas nubes blancas pero la dimensión de estas hacía que sobrepasasen mucho el diámetro del piso y también hacían empequeñecer al inferior con lo que determinaron la forma de poner las  gominolas de ese piso.

El piso verde comenzaba con unas “cocacolas” puestas con el tono marrón en la parte inferior a modo de la raíz del terreno, recurso que ya usé en otra tarta y que me gustó mucho, el resto fueron lenguas de manzana ácida, por cierto mis preferidas, dispuestas en forma de rollos para que las nubes del piso superior  no mataran la forma de este piso y para que hubiera suficiente cantidad para los invitados.


Ahora sí, para terminar la tarta le puse fotos a todo color del escudo del equipo y unas banderitas que tenían en el frontal la palabra felicidades y por detrás eran banderines del Real Madrid.

Un buen rollo de celofán y lista para la entrega.







sábado, 21 de febrero de 2015

Tarta de chuches Ben y Holly.


“En algún lugar oculto entre las zarzas espinosas existe un pequeño reino de duendes y hadas. Todos los que viven aquí son muy, muy, pequeños…”

Así empieza una de las series infantiles más tiernas y de mayor éxito entre los peques. Ben el pequeño duende y Holly la princesa hada aprendiz de maga, con sus travesuras fomentan valores como la amistad y el amor a la naturaleza.

Ese protagonismo de la naturaleza lo tuve presente a la hora de hacer la tarta. El primer piso y en concreto la primera fila de chuches no podía estar formada más que por gominolas de botellitas de coca cola que con sus colores marrón y verde representarían la tierra donde se asienta la pradera en la que juegan estos pequeños personajes.  Las lenguas de manzana ácida y las gominolas de colores simbolizan la propia pradera salpicada de flores.


El segundo piso representa la ternura y la candidez así que utilicé nubes de azúcar y unas preciosas gominolas en forma de mariposa para volver a evocar la naturaleza.



Como topper busqué a los dos personajes y después de decidirme entre varias opciones, mi hija de 4 años me indicó que Holly estaba mal porque el vestido de Holly es rosa y no azul y eso es “imperdonable”, así que tuve que realizar una nueva búsqueda. En el cartel no debía faltar Gastón la pequeña mariquita con complejo de perro y como fuente de letra utilizé la KB Dotty Dot, muy parecida a la original y gratuita para uso personal.






lunes, 26 de enero de 2015

Tarta de chuches Santiago Bernabeu.

Hacer esta tarta me produjo una gran satisfacción; no, no soy futbolera y salvo un par de veces que me dejé arrastrar por la pasión febril del patriotismo en un encuentro mundial, no veo partidos de fútbol. La ilusión me viene de que el pedido fue hecho por la misma persona que me encargó la tarta del escudo del Madrid el año pasado. Como comenté, aquella tarta la realicé de forma precipitada y sin conocimiento de dónde obtener los materiales, y sin embargo volvieron a confiar en mí, y esta vez me dieron carta blanca y todo el tiempo del mundo.


Fachada oeste
Fachada este
La idea la tuve clarísima, ¿qué mejor tarta para un fan del Real Madrid que el estadio Santiago Bernabeu? Empecé a investigar sobre el propio estadio y las medidas oficiales de un campo de fútbol. ¿Sabíais que un campo de fútbol ha de tener un césped de entre 90 y 120 metros de largo y 45 y 90 de ancho? Pues con esas cifras empecé a hacer bocetos, hacer una escala en centímetros y trasladar esas medidas a número de chuches. El Santiago Bernabeu tiene unas dimensiones en su fachada de (12 nubes + 11 torcidas rojas) x (8 nubes + 7 torcidas rojas) y una altura de 2 nubes + el ancho de una nube, que ahí dejo otra cosa los nombrecitos de algunas chuches.

El Santiago Bernabeu es fácilmente identificable, arquitectónicamente hablando, gracias a sus cuatro torres de acceso y otros elementos como los cilindros bajo las gradas que recorren su fachada oeste y laterales, así como el techo sobrevolado de las gradas salvo en la fachada este que también es distinta con una pared sin añadidos que sobresalgan; todo esto facilita su réplica en una tarta.
Distintos momentos del proceso
Vista aérea


Hasta arriba
Y no parándome sólo en esto decidí que se merecía un lleno absoluto, un derbi quizás. Las gradas tenían espectadores hasta debajo del voladizo.

Después de investigar por la web y preguntar en muchas tiendas sobre dónde obtener el porexpan y los palillos, Cake´s Addiction me puso sobre la pista. Las grandes planchas de 50x30 cm se pueden encontrar en grandes tiendas de manualidades (no en todas) y en almacenes de bricolaje. Para las chuches localicé tiendas y almacenes especializados que amigas mías tuvieron a bien indicarme, así un buen día por si acaso. (Gracias Sonia y Ana).


Aforo completo

Pero hacer una tarta de chuches conlleva otro problema. Empalar ositos de goma uno a uno mientras despiden ese dulce aroma y no sucumbir a la tentación de meter la cabeza en la bolsa y acabar con ellos cual velociraptor en “parque jurásico” es muy duro. He de confesar que dos ositos desaparecieron misteriosamente y a día de hoy no se ha vuelto a saber nada de ellos.





Y así es como acabé haciendo una tarta con más de 2.500 gr de chuches.

Laterales sur y norte

Lista para la entrega
Entregada



sábado, 1 de febrero de 2014

¡ Hala Madrid ! Tarta de chuches.





Una tarta de chuches es una buena alternativa para un cumpleaños. Estas no tienen por qué desmerecer a una tarta tradicional y si contienen un motivo del gusto del cumpleañero puede ser toda una sorpresa.

Las tartas de chuches entran más en el concepto de manualidades que en el de repostería, eso sí, tiene mucho azúcar. Puede ser lo más fácil del mundo o se puede complicar de forma asombrosa.





Para una tarta de chuches “normal”.

Ingredientes:

  • Base de telgopor o corcho blanco con el tamaño que queramos
  •  Papel de aluminio
  •  Pinchos de plástico
  •  Chuches

Elaboración:

Dar forma a la base si se desea.  Forrarla con papel de aluminio. Pichar las chuches a la base con los pinchos formando el dibujo deseado. FIN.

Telgopor o Poliestireno expandido
Bases para tartas o Dummies













Pinchos ideales para tartas de chuches

Pero en mi caso no podía ser tan fácil.

La dificultad estriba en la obtención del material. Si no la planificamos con tiempo conseguir las golosinas adecuadas o los pinchos de sujeción puede ser tarea imposible, y esa es la historia de esta tarta.

Al vivir en un pueblo pequeño los materiales los encargo por internet a tiendas especializadas. En la red encontrareis muchas donde te venden todo lo necesario para una tarta de chuches, la base, los palillos y las golosinas por colores. Pero esta vez no había tiempo para el encargo. Bueno, pensé, conseguir una base de telgopor no debe ser tan difícil y mucho menos las chuches que se venden en cualquier sitio.
Error.

Me desplacé a un pueblo cercano, más grande, en concreto a su polígono industrial donde hay tiendas de todo tipo y una especializada en fiestas. Curiosamente acababan de vender la última base cuando yo llegué. Ningún problema. Me dirigí a la tienda de manualidades y, ¡horror, esferas de cualquier tamaño pero ninguna base rectangular!, ya desesperada y sin saber a dónde acudir encontré unas láminas en un bazar oriental. Bien, ya podía continuar, ahora a por las chuches.

Pero resulta que comprar chuches que sirvan es una tarea difícil. A mi alrededor existen sitios donde se venden, en tiendas especiales y en todos los supermercados pero curiosamente son las mismas, están todos los colores mezclados y son de un tamaño inadecuado. Conviene además ir a comprarlas con un especialista en la materia. Yo fui con mi niña Laia que me asesoraba, “estas no que a los niños no les gusta”, “estas sí que no pican”, etc.  Separarlas por colores nos llevó bastante tiempo.

Tocaba el turno de los palillos. La mejor alternativa son unos de plástico de colores pero tuve que optar por los tradicionales de madera.

El resultado fue una tarta con un “pixelado” muy grande.


Para una tarta con ganas de complicarte la vida.


Ingredientes:

  • Láminas de telgopor
  • Papel de aluminio
  • Papel de horno
  • Rotulador de tinta comestible o en su defecto no tóxico
  • Base de cartón
  • Una cartulina
  • Cola blanca
  • Palillos de madera
  • Lija de grano fino
  • Dedal de costura
  • Chuches variadas.

Elaboración:


Para formar la base pegaremos las láminas con cola hasta tener la superficie y grosor necesarios,  la altura se corresponde con las “nubes” que van en todo el contorno.
Al ser una base hecha de “trozos” reforcé la unión con un cartón. La base se forra con papel de aluminio para que no esté en contacto con las golosinas.

He aquí un truco. Si no sois muy certeros a la hora de realizar el mosaico elegido podéis imprimir el dibujo al tamaño necesario y calcarlo con un rotulador de tinta comestible sobre un papel de horno. El papel de horno está encerado con lo que el dibujo sobre este no será muy detallado pero podréis tener unas líneas guía. Si no tenéis rotulador con tinta comestible preguntad en vuestra librería de barrio por pinturas no tóxicas, generalmente todas las infantiles, pero nunca usar otro tipo de tintas ni el papel sacado de la impresora ya que estará en contacto con las chuches. Si utilizáis este truco no hace falta poner papel de aluminio e incluso es recomendable ya que sería una capa menos para atravesar por el pincho.

Es hora de pinchar las gominolas y seguir con la diversión.

Los palillos tenían una altura excesiva para el grosor de esta base en particular, así que tuve que cortarlos y para que no quedaran astillas lijé el extremo cortado con una lija de grano fino. Al ser una madera blanda con un par de pasadas estará listo.

Lo ideal son unas gominolas pequeñas, redondas y del mismo tamaño. El inconveniente de unas gominolas tan grandes como las de aquí, es que si tienen algún tipo de forma no se las debe recortar pues quedará bastante feo, al menos la gracia que tenían estas era que su forma coincidía con el motivo principal, el futbol: camisetas y copas de trofeo. Si se trata de otro tipo como “nubes” se pueden cortar tranquilamente para rellenar huecos. Para las de color blanco sólo encontré unos cocodrilos con el lomo blanco, les di la vuelta y los malee hasta cubrir la zona que necesitaba.

¿Y el dedal? Os lo recomiendo encarecidamente si utilizáis palillos de madera, podréis presionar las chuches más fácilmente, sino al final de la tarta acabareis con el dedo dolorido.

Para terminar se puede añadir a la base una cartulina a modo de bandeja.